A veces I


A veces, nos perdemos en suspiros lejanos para no escucharnos,
nos refugiamos en las sombras de un medio abrazo.
A veces, en el silencio de los días insomnes,
se me confunden suspiros y susurros,
presos en vientos de inmediatas miradas
A veces, son tantas veces,
que cuesta una eternidad dejar de pensar,
que alguna vez, hubo una vez,
que dio sentido a todo.
A veces, pérdida ya el alma en atender murmullos,
me busco... y no hay espejo que me devuelva,
esa mirada, que no podía olvidar contarte.
A veces, los reflejos que casi no se esperan,
se dibujan en el contorno de un recuerdo,
que se guarda en un rincón toda una vida.
A veces, la luz de un atardecer o de un mañana,
se apodera del silencio, pero no nos deja tocarlo,
más allá de ese momento.
A veces un poema, solo a veces,
se queda sin letras,
Hay veces…
en las que hasta un triste poema se queda sin palabras.
A veces, me tumbo en la tierra mirando al cielo y no quiero levantarme.
A veces, el corazón tiene memoria.

A veces, solo a veces, te encuentro en lo que me deja la habitación de ese tiempo encerrado en versos de tu boca, que nunca compartiremos.
Solo a veces, tu vuelo me susurra al oído desde lejos, que esta tan cerca como para tocarme el alma.
Solo yo, a veces, dialogo con mi almohada, pensando en coserte a sus hilvanes, para tenerte siempre pegada a mis sueños.
Solo, algunas veces, cuando capeo tormentas en las dunas del reloj de arena que me contiene, después de la calma, te puedo echar de menos.
A veces me enamoro de unas alas libres al viento, a todos los vientos, que de vez en cuando, vuelven a verme, olvidándose en mirarme…
A veces, pocas solo, recitaría versos tan bellos de pudor perdido, como los que nos quedan en el tintero por dedicarnos.
Nos enamoramos, solo a veces, tantas veces, que es muy difícil encontrarnos. Lo conseguimos solo a veces.

Y a veces, lo cuidamos.

Soy como Homer


Día: Viernes 5 de Octubre de 2007
Hora: 00:30 de la Madrugada, (Nunca he entendido, que la madrugada comience a las 12 de la noche)
Lugar: La cocina de mi casa,(Siempre me pregunto que hago a estas horas en la cocina...y mi mujer también.)

Estaba yo enfrascado en pensamientos elevados, sobre la empresa, rentabilidad de los proyectos que tenemos entre manos, nuevos proyectos, clientes que ...., (la mente ha seguido su propia línea y me ha llevado al día de ...), hoy he contestado un correo de RRHH creyendo que era de planificación, y se lo he enviado a todo el mundo (en mi defensa la persona es la misma, no yo, la de RRHH y planificación.)

Como esta deriva de pensamiento no me reconfortaba demasiado, mi mente me ha llevado a temas mucho más elevados....Nacionalismo y deporte, es impresionante hacia donde puede ir la cabeza a estas horas, vale me he tomado un par de cervecitas,

 Y estaba yo pensando ....en la competitividad del deporte profesional, en porque pagamos una pasta a deportistas y técnicos deportivos por representar a nuestro país, y se me ha ido la olla al tema político, tenemos a los distintos nacionalismos reivindicando sus selecciones nacionales deportivas, coño, no seria mejor desmontar todo el tinglado, si nos cargamos todas las selecciones nacionales, que coño se va a reivindicar, no cobran ya suficiente.
Pasta de todos solo para los deportistas aficionados y de paso nos despojamos de nacionalismos, viva la selección mundial)

El pensamiento era espeso, pero de repente una mosca se posa en mi mano.
Me molesta, mucho, si..
He de decir que vivo en media casa con un cacho de jardín y que este verano que acaba como todos, ha sido un sufrir de moscas.
Tengo un matamoscas de los tradicionales, de toma leche mosca, que además de ser reconfortante es uno de los inventos más eficaces que conozco.
Hoy cuando he llegado a casa, he matado, si matado, como unas veinte moscas en la cocina y a las 12:30 de la noche o 00:30 de la madrugada se me posa una mosca en la mano, jorobandome mis valiosas reflexiones sobre deporte competición, nacionalismo, y si no se hubiese posado la mosca vete tu a saber donde acababa..

Miro a mi alrededor y al lado de mi mano veo una goma, si una goma de las de siempre, de las que cogíamos a nuestras madres de pequeños para organizar guerras de garbanzos.
La mosca aletea y se posa en una silla enfrente de mi, cojo la goma sin dudarlo, la estiro apuntando a la mosca y......!La Mato!...De verdad, Acierto, y en ese momento se esfuman todos mis posibles pensamientos elevados, busco moscas por toda la cocina para atizarles con la goma, no hay, las he matado antes, pero eso no me detiene, cualquier cosa pequeña de color negro recibe un leñazo de la goma, salvo el perro que es blanco, pero había que probar con algo grande.
De repente me paro y me veo a mi mismo descalzo a las 12:30 o 00:30 con una goma en la mano en la cocina y cazando moscas o cualquier cosa que se mueva,...pienso en Homer, y no puedo resistir una carcajada que hace que se asuste hasta el chucho y me doy cuenta de la realidad de mis pensamientos elevados, SOY COMO HOMER.

O no?


Muskis otra mosca., ¿donde he puesto la goma?.

Los dioses a veces son humanos

105. Hanzi
De todas las palabras que dejó escritas
ninguna fue más prolífica que aquella que,
derramándose sobre el punto cardinal subyacente,
dibujó el artesano universo
de su mano enredando la de ella.

El marco delimitó el espacio,

el infinito segundo en el que fueron libres.