Deja unos puntos suspensivos
para que reconozca las huellas de tus pasos.
Regálame una coma y cabalgare a
su grupa por entre enormes praderas de palabras.
Sepárame un par de comillas para
pedirte una cita.
Un punto y coma tuyos me bastaran
para respirar entre versos.
Nuestras interrogaciones alimentaran razonamientos contradictorios alineados por rayas.
Déjame tumbar un paréntesis para clavarle mi admiración como vela de noche, y surcar con mi goleta todos los
acentos de la cara oculta de tu luna.
Enumérame entre
guiones, por qué te espero siempre entre esos dos puntos lejanos,
del buzón que compartimos.
del buzón que compartimos.


