Dejo sangre en el papel,
y todo lo que escribo al día siguiente rompería,
si no fuese, porque creo en ti,
a pesar de todo, tu me haces vivir,
me haces escribir dejando el rastro de tu alma,
y cada verso, es un jirones de piel...

Soy un corazón tendido al sol.


Estudio del apellido Arbe

Soy un Arbe más en la historia.
Mi nombre es Ramón.
Arbe

Definición:
Palabra de cuatro letras sin aparente significado.

Etimología:
Del Euskera: Contracción de las palabras Arri (piedra, peña) y Behera (debajo, bajo), ArriBehera=Arbe, (bajo la piedra)

Arbe como Apellido o Nombre.

Arbe como Apellido
Raro apellido vasco, con presencia contrastada en Europa y América.
El apellido Arbe está extendido por toda la geografía del País Vasco, y Navarra, tanto en Francia como en España, aunque con poca presencia en la península ibérica, y muy escasa (Italia), por no decir inexistente en el resto de Europa.
Primeros vestigios de su presencia en Bizkaia hacia el año 1550 en Bermeo siendo esta villa ”Cabeza de Vizcaya”. Se mantiene en la comarca de Busturialdea hasta el siglo XIX, en el que comienza su expansión por zonas limítrofes como Bilbao. (Fuente Archivo Eclesiástico de Bizkaia)
Arbe tiene presencia en personas de lugares tan dispares como Idaho en EEUU, (destino prioritario para la emigración vasca del siglo XIX y principios del XX), Bariloche  o Buenos Aires en Argentina, Lima en El Perú, Ecuador, Bolivia, México, Canadá, prácticamente tiene presencia en todas las Américas, parece que ha acompañado al castellano en su desembarco por aquellas tierras. (Fuente Grupo Arbe en Facebook)

Arbe como Nombre:
“Caserío  Arbe” en Zestoa, Guipuzkoa, que ha mantenido su nombre desde el siglo XIV hasta nuestros días
“Sierra de Arbe” en la comarca del  Sobrarbe, Huesca, Aragón.
“Bahía Arbe” en Mutriku, Guipuzkoa,
“Isla de Arbe” en Primorsko-Goranska, Dalmacia, Croacia, Mar Adriático.

Alojamientos Arbe:
Hotel Arbe en Mutriku, Guipuzkoa.
Apartamento Arbe en Casa Trallero, Almazorre, Sobrarbe, Huesca, Aragón.

Personas/Personajes Arbe
San Marino de Arbe: Anacoreta. Picapedrero procedente de la Isla de Arbe en  Primorsko-Goranska, Dalmacia, Croacia, viajó a Italia y se retiró a una ermita existente cerca de Rímini, donde con posterioridad (s. XIII) se constituyó la pequeña República de San Marino, que tomó su nombre y de la que es patrón.
Ramón de Arbe: Teniente de Alcalde y Juez Ordinario Ejerciente en la Jurisdicción Civil y Criminal de la Ciudad de Sangüesa, Navarra, a principios del siglo XXIX.
Jaime Jiménez Arbe: Violento atracador de Bancos apodado “El solitario”, asesinó a dos guardias civiles en su intento de huida en uno de sus últimos atracos. Su carrera delictiva fue dilatada. Fue detenido y actualmente (año 2015), está cumpliendo su condena en prisión.

(Cuando tenga tiempo, introduciré los enlaces en los que apoyo mi estudio) 

Hacen falta más poetas...



Me es muy difícil explicar en esas pocas palabras que hoy se leen, en las pocas que se escriben, en las que casi ya no se recitan, de cerca...

No sé muy bien cómo explicar, que hay otra forma de crear redes sociales fuera de las convencionales,

Que los coloquios son tan necesarios como los medios que los propician,
que los diálogos compartidos, pueden y deben ser, y han sido, la vida,
desde siempre hasta ahora.
Que la reflexión de respuesta a un soliloquio compartido,
ha sido la forma de reconocerla.
Con el tiempo...
siempre reconocemos la poesía y a sus poetas)

Los datos que necesito para apoyar mi teoría se pierden en referencias de escritores, poetas, escultores y pintores, hombres de ciencia, que de forma compartida, han intentado socializar el conocimiento a lo largo de la historia de la humanidad.
Las ideas lentas que asimilan y mejoran generaciones venideras, requieren de una paciencia de escucha que está lejos de mis capacidades de descripción.

A menudo me pregunto, quién soy yo para atreverme a intentar explorar un camino, lleno de preguntas sin respuesta, lentas, reflexionadas, en un mundo que vive tan rápido.

(Siempre me contesto, “Hacen falta más poetas”)





"Si estuviese muerto todos me creerían cuando me callo."



"La pared que soporta un reloj es testigo de las grietas que oculta,
no viviré un siglo, el tiempo nunca parará a esperar que le cuente,
como evitar las llagas de los pecados de mis cicatrices.

Pero las grietas comienzan a ser publicas.
Quizá en menos de un siglo no haya nada que esconder,
en un rincón de un reloj que cronometra.

Aunque yo ya este callado."

Aportación libre y desinteresada de Ramón Arbe en "yodesordenado"

Al poema: Es rápido el siglo
De "Lo que dijimos nos persigue".
De Nikola Madzirov

Traducción de Yolanda Castaño y Marija Petrovska.
Colección la Cruz del Sur de Editorial Pre-textos