Te veo, me hablas pero nunca te entiendo.
Te espero, todos los días a la misma hora,
para mirarte.
Para ver como te diriges a mí, solo a mí,
aunque no te entienda.
Me basta, con verte gesticular señalándome,
vocalizando palabras, que los dos sabemos,
que no puedo oír.
Yo te miro,
sigo con mis ojos tus gestos,
sin dejar de mirarte.
Ese momento que nos regala la estación,
Todos los días, a la misma hora.
Pensé en buscarte,
En contestar a tus gestos,
a tus palabras sordas.
Pero me dio miedo,
pensé que despertaría del sueño.
No me atreví a cambiar nada,
Para esperarte,
Todos los días a la misma hora.
Yo en mi vagón,
aplastado contra el cristal.
Y tú en el tuyo,
desapareciendo después de verme.
A mí,
Solo a mí,
Entre tanta gente,
Todos los días,
A la misma hora.
Gracias, muchas gracias.
Me siento ante el papel,
pero hoy, no puedo escribir.
Solo pensar.
Imaginar…
Imaginar que mis palabras se escriben solas.
Que son de colores,
que se pueden tocar,
que se paladean,
que se escuchan,
que huelen a mí.
Que se organizan,
con acentos, puntos y comas.
Que escriben por mí.
Que están vivas,
Que me quieren,
Que esperan a mañana.
Solo por mí.
Gracias, palabras.
pero hoy, no puedo escribir.
Solo pensar.
Imaginar…
Imaginar que mis palabras se escriben solas.
Que son de colores,
que se pueden tocar,
que se paladean,
que se escuchan,
que huelen a mí.
Que se organizan,
con acentos, puntos y comas.
Que escriben por mí.
Que están vivas,
Que me quieren,
Que esperan a mañana.
Solo por mí.
Gracias, palabras.
Civilización
Tierras de corbatas obscenas,
maestros de ojos cerrados,
mares de cartas sin abrir,
respuestas en cajones sellados,
vientos de letras punzantes,
idiomas de vida perdidos,
fuegos de vientres helados,
Pieles de rostros, tiradas por todas partes,
enterradas, ahogadas, desgarradas, quemadas.
Olvidadas.
Eternidad muerta…
Con la pluma de dios.
Con la tinta del hombre.
No en mi nombre.
maestros de ojos cerrados,
mares de cartas sin abrir,
respuestas en cajones sellados,
vientos de letras punzantes,
idiomas de vida perdidos,
fuegos de vientres helados,
Pieles de rostros, tiradas por todas partes,
enterradas, ahogadas, desgarradas, quemadas.
Olvidadas.
Eternidad muerta…
Con la pluma de dios.
Con la tinta del hombre.
No en mi nombre.
Solo aquí.
Estoy desperdiciando papel.
Mis letras, no merecen su tinta.
Me he perdido.
No se como seguir.
No veo miradas,
no escucho nada,
lo que toco se desvanece,
paladeo aire,
no distingo ningún olor.
Me faltan la palabras.
Por primera vez.
A mí.
Solo aquí.
Mis letras, no merecen su tinta.
Me he perdido.
No se como seguir.
No veo miradas,
no escucho nada,
lo que toco se desvanece,
paladeo aire,
no distingo ningún olor.
Me faltan la palabras.
Por primera vez.
A mí.
Solo aquí.
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