El agua Mancha

Autorretrato de Felipe Smides

El agua mancha

Acumula borrones en páginas antes blancas,
escupe pecados desde rincones olvidados,
fluye rojo transparente, por las plumas.

Estalla,
contra los prejuicios,
salpicando espuma de mar,
iluminando en polvo de oro,
cascadas de amaneceres y ocasos.

Evapora culpas,
que flotan dóciles,
armoniosas y acompasadas,
descerrajando rayos.

Arrastra miradas perdidas,
espejos rotos,
calores de hogar...

Llevándose parte de mi contigo.

El agua mancha, sombras,
gargantas, islas, lienzos.
Discurre despacio, sinuosa,
profunda, indiferente.

El agua mancha de rojo, de blanco,
de negro, de campos de batalla.
Arrolla, devasta, riega,
labios que esperan besos,
entre el olvido y el deseo.

El agua mancha, cuerpos vacíos,
y cuerpos llenos de esperanza.
Refleja rayos de luz esmeralda,
el arco iris...tu cara.
Destila esa preciosa llave del alma,
que nos pone tiempo en las manos.

Como tú, soy agua manchada.

Que el agua me siga manchando de ti,
siempre...


Entre mareas.

Publicado por Ramón Arbe en  Cordura Entre Mareas el 21 de abril de 2012

Y el Poeta encontró Trovador

Rafael Alberti y Enrique Llopis

No puedes perdértelos:


Merece la pena guardarlos en casa, cerca de la almohada, para equilibrar conciencias que susurran melodías al oído.






Sin noticias de Dios, tuyas siempre.

 Dedicado a quien siempre está en un olvido o en un recuerdo.

"Marca libros imposible"
Publicado en proseticadialogos el Viernes 15 de febrero 2013
Con el titulo”Sin noticias de Dios y tuyas tampoco”
Autor: Ramón Arbe
Sin noticias de Dios, tuyas siempre...
Con tiempo, en poco espacio, como si fuese a una carta que esperaba en mi buzón, sin dirección postal, te escribo.
En las orillas del tiempo, cuatro labios fueron milímetros en un papel, declamando versos lunáticos entre mareas lejanas.
La esperada soledad robada al sueño, encontró alguien más allá de sus rejas de cuatro letras, voló mucho más de diez veces.
Hay palabras que se despeñan, como si viniesen flotando y eligiesen una tumba, hay otras que aterrizan y se lo piensan.
Clamor si pero no de compañía, sino de voz que lee en voz alta por dentro, que recita, en pie, sin vergüenza... Palabras de otros
Leer, pensar y callar, me vale casi como un nuevo abrazo, siempre hay que esperar que el eco no conteste, o que se diga lo que quiera.
Teclas, confunden mis dedos con notas, paisajes de épocas, de coros recitando algo más que unos poemas olvidados.
Fantasmas y sombras vivas que buscan su alma, se miran a los ojos todos los días en un espejo de olvidos y recuerdos.
Me quejo de mí, de los ratos que me dedico, cuando podía estar amando a quien me deja amarme. En soledad.
Confusa carta para buscar una respuesta con dirección y remite en un buzón de correos, desde tan lejos.
Sin embargo espero que escribir a veces a una mosca, y que me responda un pájaro bello, sea matasellos.
Soy de respuestas, más que de preguntas, espero que no te arrepientas de haberme escrito una carta.
La soledad es necesaria, para enfrentarse a los espacios todavía en blanco, de aquella hoja que vamos emborronando hace milenios.

Con mis brazos abiertos, te espero mañana, igual que hoy y ayer, entre mareas, inundado por la que ilumina todos mis cielos de última noche.