El cielo


En el cielo al principio no se veía nada,
ni estrellas, ni aviones, ni luna, ni sol.
El cielo era negro de día y de noche.
Pero negro, negro.
Tan negro como la tinta de un txipiròn,
tan negro como una sombra,
tan negro como…
Yo que sé…

Pero un día de repente,
el estallido de un impulso retenido pero irrefrenable,
llenó el cielo de juegos de luces y se despertaron los colores.

Fue hace tanto, tanto tiempo,
que ya nadie recuerda si fue un lunes o un viernes,
pero ese día a la noche,
el cielo estaba lleno de estrellas recién nacidas.

A cada una de las estrellas,
le gusto una parte del cielo,
se despidieron y emprendieron su propio camino.

Algunas se juntaron para dibujar una osa,
o un león...
Otras se fueron tan lejos que ya no las vemos.

Hubo una,
que se empeño en viajar muy lejos,
en mantener su rumbo entre corrientes de nebulosas,
para dar luz donde no la había,
llegó a su destino,
y se dedico a crear a su alrededor anillos de arcoíris.

Había tantos anillos de colores y daban vueltas tan rápido,
que de algunos fueron cayéndose los planetas,
de otros cayeron cometas y meteoritos,
de uno se cayó la Tierra, nuestra tierra,
y de otro la Luna.

La luna y la tierra se cruzaban cada vez más cerca,
una y otra vez en sus vertiginosas vueltas,
hasta que chocaron y la luna nos quiso tanto,
que decidió quedarse para ser gago de mandarina,
sonrisa de gato invisible, barco de nubes de algodón de azúcar.

En el cielo si miras bien, se ven todos los sueños, desde el principio.

Tan solo hay que cerrar los ojos.

Hasta mañana.

Poema de Amor sin número, espacio o tiempo.

Mi aliento, con tu aliento…
Recorrerá los versos salados del mapa de nuestros poros.
Exploraremos los más rizados y recónditos erizados mares de vellos.
Inspiraré el aroma de tu nuca, exhalaras cerca de mi oído.
Los ojos en abrazo de mariposa, trazarán caminos de destino.
Uñas clavadas en clave de sol o de pares de lunas.
Más aliento,
susurros,
tactos cercanos,
medidos desde lejos.
Miradas, profundas, cálidas.
Cuatro labios, un milímetro,
todo lengua,
todo verbo,
en manos de más de mil abrazos,
de más de un millón de cuerpos.
Caricias de descanso.

De un dormir un sueño.

Mira al cielo como quieras. Te estaré esperando.



Hay que volver a escuchar la sabiduría de los abuelos.

Los míos no creían en fronteras terrenales o celestiales.

Y los de ahora tampoco.

Con cuatro años por encima del siglo en mi calendario,
mucho más cerca de ser abuelo que padre,
tras de mí, no dejare alambradas,
ni grandes coordenadas.

Moriré con la conciencia azuzándome,
por no haber hecho lo suficiente.


Nada cambia, si no tenemos voluntad de cambiarlo,
aunque no sea suficiente.

Cultura es evolución, ocio tiempo perdido.
que no te confundan en la ambigüedad de las palabras.

Tenemos que volver a compartir,
un mirar a las estrellas, igualitario,
accesible e inclusivo.

Un estar en una mar zurdiestra,
que superé dragones de fuego,
y uni-versos algorítmicos.

Como hacían nuestras/os abuelas/os

Con su sabiduría.

Momento

A veces me siento solo, para sentirme a mí mismo.

Mis dedos acarician mi cráneo, se pierden en su pelo,
disponen mi nuca, para que la cabeza mire al cielo,
mis ojos siguen cerrados.

Me echo hacía atrás, se me abren los codos,
entrelazo los dedos y respiro vientos profundos.

Un auto masaje de cuello, un contrapelo revuelto y uno o dos suspiros.

Todavía estoy aquí y no voy más allá.

Mi cerebro lo agradece.

A veces me siento, porque estoy cansado.

Tan solo somos milímetros de tiempos sentidos.


Sucesión de momentos,

Ergonomía de la Conciencia
Notas sueltas 20/06/2017


Para que sirve una lupa, hoy en día?



Hay profesiones que están desapareciendo en aras a un incontrolado progreso, la tecnología no deja heridos tras de si. Eso si es igualitaria, mata por igual a buenos y malos de forma cada vez más controlada, aunque es un poco elitista, porque siempre salva a los mismos.

Cada vez hay menos carteros/as y es una pena, lo mismo que fue una pena que desapareciese el oficio de "Dibujante de Postales" algo que quedo anacrónico cuando se popularizó la fotografía.

Ha pasado mucho tiempo desde entonces pero me reconoceréis que tenía su encanto volver siempre a la misma tienda a comprar una postal casi única, saludar a su dibujante, darle la vuelta y escribir destino y remite.

Ninguna fotografía es capaz de describir la vida real como lo hacían aquellas postales.

Lo mejor de todo era buscar con una lupa los mensajes que la pintura escondía, a veces reivindicaciones políticas, a veces valores universales, a veces gráficos cifrados.

Esta imagen de la Rambla de las Flores de Barcelona, dibujada hace casi un siglo, esconde tres símbolos que parecen no corresponder a la época.

Si te han regalado una lupa recientemente, úsala y me cuentas, sobre todo si encuentras más de tres.




Pestañas prestadas, Reflejos de varios ojos.



Si pudiese elegir la próxima reencarnación en la que no creo,
elegiría ser voz de campana,
llamada, al viento de una eternidad cercana,
generosa, desposeída de vanidad y orgullo.
Un tañer temporal con final cierto,

lleno de esperanzas en movimiento.

Tiempos de distintas tintas, lienzos y lupas.

Dedicado a mi Tía Begoña y a su hija, Mi Prima.

Imagen: de izquierda a derecha, Mi Padre, Mi Madre, Mi tía Berta y Mi tío Jesús.


Jesus Careaga Etxebarrieta era “Mi Tio”, era amigo de mi Padre y casi hermano de mi Madre.

Soy Su Sobrino Ramón, a veces para él Ramoní y os voy a robar algo menos de tres minutos. En estos tiempos los mensajes más largos se reservan a los dioses o se interrumpen con anuncios, o simplemente nos aburren.

He querido hablar en esta despedida a Mi Tio, igual que hice el día que despedimos a su querida Berta, Mi Tía, el amor de su vida, enorme luz de sonrisas, porque algún día en los olvidos de nuestros recuerdos, les volveremos a ver paseando de la mano.

El tio Jesus era un ejemplo de vida, todos los que le habéis conocido lo suficiente lo sabéis, era la definición de lo que debe ser un Buen Hombre, sin pretensiones de grandeza, cercano.

Mi tío era uno de esos vascos de antes de la guerra, emigrado y retornado a su Guernica natal, uno más de los que conformaron el ave fénix de su esencia. Mi tío tendría que ser el Árbol de Guernica.

Me sentía fatal en noche buena, cuando mis tíos se marchaban a Bermeo, pero con el tiempo entendí que el Tío tenía más sobrinos, y valoré mucho más el cariño que me dedicaba.

Él me enseño a andar por el monte, a entenderlo, a mirar a los arboles uno a uno, a sonreírles, os puedo decir que si alguna vez en un bosque plagado de pinos, hayas o robles, de cualquiera de esos montes que os rodean, oís el crujir de una rama, veis una huella de zorro, intentáis oler un viento, o escuchar un arroyo, el estará presente.

Se acerca la percepción de los tres minutos y se me dispersa la atención, debo confesar que soy un hipócrita, porque nunca le dije todo esto que estoy contando cuando todavía tenía tiempo, ni siquiera por carta.

Tio,

Agur Jauna.

Nos vemos cualquier día de estos.

Balandro y Fragata



Autor/a de la imagen: Marin Marin,
(Probablemente un/a dibujante de postales de los años cincuenta)

Imaginaba un mar de velas iguales,
un luchar a la par,
por encontrar esos caminos,
que nos marcan las corrientes.

Me lo prometiste pañuelo al viento,
en el zarpar de tu gran nave enarbolada,
Te prometí seguir tu estela,
tu rumbo,
luchar porque fuese el mio.

Nos prometimos tantas cosas...

Las olas que no medimos de nuestro navegar,
a veces parecen derrotas,
pero quien no ha estado alguna vez a la deriva...

Mi amor cotidiano,
nos vemos en cualquier puerto,
de la cara oculta de la luna,
vela al viento.

Cyrano

Quien se atreve a Casar Poetas a Coser Estrellas Cercanas.


Más contradicciones en mi vida no puedo afrontar.
Voy a a ser Sacerdote Hereje en un Matrimonio.

Me lo ha pedido un amigo Poeta,
Si no tuviese todavía muchas cosas que hacer,
muchas cartas que escribir,
moriría tranquilo, mi vida ha sido útil.

Tengo una idea, y porque no ponemos...

            Un/a poeta en cada Boda,
            una promesa en verbo.
           Un/a poeta en cada Bautizo,
           una fiesta sin pecado original.
           Un/a poeta en cada Funeral,
           una despedida en verso.

Elige si Dios es invitado o protagonista,
en tu legado de vida.
Que no te engañen con "Letras e Imágenes Sagradas",

Poetas de Guardia cerca de ti,
algo más que una religión.

Una rebelión laica.
Que no olvida recuerdos.

Poetas de Guardia Una opción de vida igualitaria y sostenible.
Agradable






Vuelvo, a mi, más lento,



Mi destino es describir imágenes de ojos cerrados, pero con tanta luz de colores deslumbrantes quien se atreve a cerrar los ojos en medio de una plaza con los brazos abiertos, si esperar nada a cambio.

Vuelvo más sabio, más comedido, con la esperanza sometida a mi tiempo,
con el espejo regalando tantos reflejos, que mi voz cada vez es más pequeña.

Vuelvo porque es mi destino, pero no me esperes si no quieres.
Soy muy desordenado, siempre dejo atrás momentos rotos.