Solo dos sílabas, melodías al oído.


Recité aquellas dos sílabas, casi con miedo, el fuego crepitaba, sus sombras danzaban alumbrando tus gestas.

Llevé tu mano hasta mi vientre abultado,
te sonreí, (como cuando me acaricias),
suavemente acerque mi boca a tu oído,
el sonido pareció salir de allá dentro,
como si no fuese mío.
 
Solo dos sílabas para aquella palabra,
dos sílabas en dos gargantas.
 
De tu mano cayó tu preciado trofeo,
los colores del rango de tus pinturas,
la guía de los sueños,
la de tus desvelos de noches de lumbre,
de abundancia compartida,
todo se derramó por los suelos.
 
Escuchaste con ese silencio del límite de la vida.
 
El blanco amanecer en tus labios y tu calida mirada,
disiparon todas mis dudas.
 
Nos miramos, comprendimos todo.

Danzamos, danzamos como sombras alrededor del fuego, cantamos dos silabas, al ritmo de nuestros pasos, primero como un sonido gutural, después como en una ópera desenfrenada, hasta dar forma a aquella nuestra palabra postrera, depositaria del futuro de nuesta historia.
 
Aferrados a sus lunas, recogidos dentro del cuenco sagrado de nuestras tintas, al abrigo de las sombras del fuego, aquellas pequeñas cosas, nos llamaban entre sueños para oírnos recitar colores, fuegos y sueños, palabras susurradas al oído, melodías de caricias.
 
Esperaban versos para compartir vidas, sílabas dibujadas hace muchos tiempos, entre sombras, desde las paredes de las cuevas en las que se inventó la mágia.

Recité aquellas dos sílabas, cuando tan solo era una pequeña cosa,
al calor del fuego, sentí caricias de palabras,
voces en los susurros de un verso.

Melodías, caricias y recuerdos.

5 comentarios:

  1. Por mucho miedo que tengamos hay veces que el valor se sobrepone a todo y dispara, sin evaluar sus consecuencias. Y entonces, esas veces son mágicas, inmortales. Como la palabra dicha al oído, imborrable para la piel y el sentimiento.

    ResponderEliminar
  2. Me ha parecido que he soñado toda la vida con esas caricias, bajo el crepitar acalorado de tu abrazo sobre el mío.
    Me ha parecido que esas dos sílabas enraizaban perfumes orientales entre mis rizos alocados, estando todavía por la almohada, sin querer despertar del letargo nocturno y azul del sueño.
    Oigo todo aquello que me dices con una intensidad renovada, como si tu voz fuera lo que siempre había estado esperando.
    Y aunque sé que me confundes, que desparramas sobre mí sensaciones que no me pertenecen por entero, pretendo asirte a mi pecho y mirarte a los ojos en todos esos extraños que se cruzan ante mi sombra, a la caza de una leve sonrisa.
    Sagrado tintero el que da color al pincel de tus dedos pues encierra toda la magia de tus verbos, sin todavía saber si soy mentira o verde y cristalina ilusión.

    Despojado de esa piel que creías tuya, me ha parecido intuir los tatuajes de mis lecturas, rayando el decoro más intenso del que soy capaz. Letras y signos que configuran el paisaje por el que navegas sin freno y en el que consigo perderme de tu mano, sin pensar demasiado. Recreo para mis sentidos, nuevamente, el son de tus susurros.

    ResponderEliminar
  3. Soy el anfitrión de tus ojos, que me miran con un aleteo, que solo soy capaz de imaginar, como un beso de mariposa.

    Despojado en jirones, me quedan siempre tus tatuajes.

    En las sombras de aquel fuego de esperanzas, colores, vientres abultados y sueños, estabamos siempre todos, unos dentro y otros fuera, unos susurros, otros oídos que escuchan magia, para recitarla.

    En aquella cueva de caricias
    que esperaban algo más que unas letras, nos dejamos el pecho gritando al viento el aire de nuestras siluetas sin saberlo.

    Los sentidos, hasta el sexto, danzaban al rededor, remoto insitinto de celebrar la vida,
    líneas en la historia, cartas, voz en un poema.

    Un alumbramiento,allá donde no llega la luz.

    Estas aqui, no eres una silaba ni una palabra, estas en los versos que nos cobijan, en cuatro letras color esmeralda.

    ResponderEliminar
  4. Simplemente bello!!...como capitán de un barco de sueños que irradia amor de lo profundo del alma con letras que borran heridas y dan ánimo, tus frases llevan el valor y la magia del sentimiento que doblega la voluntad..."El Amor!.
    Un placer navegar por tu espacio virtual, Ramón.
    Lesly León.

    ResponderEliminar

Dejate llevar por la generosidad en tus comentarios.
Ya que has llegado hasta aqui, desparrama tus palabras sin ningún complejo, ve más allá... de un "me gusta" o "un que bonito", utiliza la tinta de tus venas, regalame un millón de letras, o algún verso...cuentame una historia, envíame una carta dibujada...lo que quieras.
Pero sobre todo no te vayas, sin saludarme,
pensaría que soy un mal anfitrión.